martes, 21 de mayo de 2013

El poder de las palabras.

  Estaba pensando en estudiar para un examen. Y me ha estrañado el hecho de que estudiar se escriba con es- y extudiar con ex-.

  Me he puesto a estudiar su etimología, que no precisamente para un examen. He aquí las diferencias: mientras la palabra estudio vendría de aplicación, cuidado y celo; la palabra examen vendría de exigir, reclamar y juzgar. Vamos, que estudiar es algo así como dedicarte con empeño a una tarea. Por otro lado, el significado de examen sería equivalente a juzgar.

  Entonces, cuando haces un examen, lo que sucede es que alguien te está exigiendo que "extudies" para posteriormente te juzgue y te reclame un mínimo.

  Pero alguien que estudia, es alguien que se dedica con celo a una tarea, en este caso, la de conocer. Si nos vamos a la RAE, celo significa "Cuidado, diligencia, esmero que alguien pone al hacer algo" o "Interés extremado y activo que alguien siente por una causa". Vanos, que alguien que estudia tendría que poner interés en lo que hace y esmerarse, en este caso, en conocer.

  Entonces me pregunto ¿Está bien dicha la frase, estudiar para un examen?


  No sería mejor, decir: "extudiar" para un examen o estudiar para un "esamen". La diferencia entre las que utilizan la x y las que utilizan la s, sería: el "bando de las x" se interesaría más por el juicio del conocimiento (la nota, vamos) que el echo de esforzarse y poner empeño en aprender y conocer; en el "bando de las s" estarían aquellas personas, que, aun teniendo ese "esamen" a la vista, su esfuerzo no es tanto por el fin de sacar una buena nota, si no por conocer el maravilloso mundo que nos rodea, y poder comprenderlo.


  Así, mientras en el "bando de las x" competirán por ver quien saca más nota, no dudarán en pisotear al vecino (todo sea por la causa de la nota), venderían a su propía madre por un diez, y aun siendo los más "listos" (si se puede llamarlos así) y sacando sobresalientes por doquier, no dudarían en hacer cualquier tipo de trampa por sacar un poco más de nota. 


  Tendríamos a "extudiantes" que solo les importa el fin (la nota) y no el camino (aprender). Que no pensarían por ellos mismos ni dudarían tan siquiera si lo que hacen tiene sentido o no.

  Pero, por suerte, en el "bando de las s", nos encontramos a estudiantes que les gusta aprender. Que disfrutan más el echo de conocer que sacar un buen diez. Que se plantean las cosas antes de hacerlas. Que prefieren colaborar antes que competir, todo sea por el esfuerzo de conocer, y cuantas más perspectivas, mejor.


  Ellos no se estresan tanto ante un examen que sus homónimos del "bando de las x", y si, lo digo bien, pues no existen los "esamenes", los pobres estudiantes se ven obligados a hacer examenes, que suerte tienen los "extudiantes".

  Por desgracia, en la actualidad, hay pocos estudiantes y muchos "extudiantes, muchos examenes y casi ningún "esamen", muchos examinadores y pocos "esaminadores" o tambien llamados profesores (en mi vida he visto cuatro, son una especie en extinción).


  Pues estaba pensando yo en todo esto, y he pensado, coño con el poder de las palabras. Lo que se esconden detrás de ellas, su significado, su etimología. Como alguien que domina las palabras puede dominar casi todo el conocimiento, pues él está "fabricado" de lenguaje, por así decirlo. Y reflexionando sobre este tema, me fijo, como podemos utilizar términos sin tan siquiera darnos cuenta de donde salen.


  Así, aunque no estemos en crisis, si progresivamente se introduce este vocablo en los medios de (des)información, y la gente empiece a hablar de algo llamado crisis, aunque nadie sepa exactamente lo que es. Todo el mundo tendrá mucho miedo y estará asustado porque esta el "coco-crisis". Es impresionante, aumentará el nivel de ansiedad, las depresiones, los suicidios, se consumirá más fármacos, la gente comerá más, la obesidad aumentará, así tendremos una ciudadanía más molesta, más enferma, con más miedo, más de los nervios, más vulnerable y más controlable. Habrá que hacer sacrificios, la gente lo entenderá, y no saldrá a la calle a protestar, "total, con lo cansado que estoy ya y de todas maneras no servirá de nada, no se puede hacer nada por salir de esta crisis (crisis, crisis...)".


  Es curioso, la que lía una puñetera palabra. Pero si realmente no estamos tan mal. Hay que joderse.


  Bueno, siguiendo el tema del poder de las palabras y la etimología. Estaba yo cenando con unos amigos en la residencia universitaria. No se a que vino a cuento, creo que era por una estudiante (¿o "extudiante"? um...) de derecho, lo único que recuerdo que alguien dijo algo sobre el latín. Posteriormente, mis amigos defendían que estudiar latín y griego antiguo defendían que no servía para nada (lo que no sirve para nada es "extudiarlo"). Yo, estupefacto por el echo de que unos universitarios casi insultasen al latín y al griego antiguo, salí en su defensa. Me reprocharon que, yo siendo estudiante de Ingeniería, defendiese las letras. Como si hubiese una guerra letras vs ciencia. Yo les hablé del poder de las palabras y de que el latín y el griego antiguo es la única vía para conocer la etimología de las palabras; y propuse que tanto etimología, latín y griego antiguo fuesen obligatorios en la ESO. Casi me linchan a palos, he incluso la estudiante (o "extudiante") de derecho, me comentó, que está asqueada del latín, pues tiene que conocerlo para una asignatura de su carrera.


  Pues, llegamos a lo que yo llamo prostitución del conocimiento. El conocimiento es tratado como una puta barata tanto en institutos como universidades. Algo que la humanidad tardó tanto tiempo y que costó mucho esfuerzo de conseguir. Algo tan maravilloso, algo que nos eleva a nuestro ser. Eso, es tratado para hacer negocio con él. Muchos se regocijan por tener un título (papelito), y se creen súper listos, intelectuales; luego claro está, siendo tan listos, son estafados por los bancos.


  En conclusión, las palabras, el lenguaje, lo utilizamos para reflejar lo que somos, lo que sabemos. No hay que ignorar el poder que tiene la palabra. Como, por ejemplo, al decir que hacemos examenes, decimos que somos esclavos. Mientras, al decir que estudiamos, decimos que nos esforzamos y que nos alegramos de hacerlo. Yo prefiero estudiar, antes que hacer un examen ¿y tú?


http://lema.rae.es/drae/?val=devanando









domingo, 10 de febrero de 2013

Yo te creo, tú me creas.

Yo amo, yo quiero, yo soy. Pero no yo, el real. Es la imagen. La imagen de mi para mi, esa imagen que yo he creado, eso es lo que quiero ser, yo la creo, ella me moldea. Yo amo a una persona, no a ella, amo a la imagen que he creado de ella. No es real, aunque la persona tal vez lo sea.

Gracias mi amor.

viernes, 8 de febrero de 2013

domingo, 12 de junio de 2011

La Filosofía moderna.

Si la filosofía antigua había tomado la realidad objetiva como punto de partida de su reflexión filosófica, y la medieval había tomado a Dios como referencia, la filosofía moderna se asentará en el terreno de la subjetividad.

Las dudas planteadas sobre la posibilidad de un conocimiento objetivo de la realidad, material o divina, harán del problema del conocimiento el punto de partida de la reflexión filosófica. Son muchos los acontecimientos que tienen lugar al final de la Edad Media, tanto de tipo social y político, como culturales y filosóficos, que abrirán las puertas a la modernidad, y que han sido profusamente estudiados.

En lo filosófico, el desarrollo del humanismo y de la filosofia renacentista, junto con la revolución copernicana, asociada al desarrollo de la Nueva Ciencia, provocarán el derrumbe de una Escolástica ya en crisis e impondrán nuevos esquemas conceptuales, alejados de las viejas e infructuosas disputas terminológicas que solían dirimirse a la luz de algún argumento de autoridad, fuera platónica o aristotélica. De las abadías y monasterios la filosofía volverá a la ciudad; de la glosa y el comentario, a la investigación; de la tutela de la fe, a la independencia de la razón.

lunes, 4 de abril de 2011

¿Te puedes fiar de tus sentidos?


  • Mira estafigura, ¿Qué linea es más grande, la A o la B?





  • Pues las dos son igual de grandes aunque parezca mentira.

  • Esto es devido al llamado efecto de las vías del tren, y perspectiva, donde la linea B parece mayor que la A. Se asocia este fenómeno a la perspectiva lineal y a las experiencias de las vías del tren.

  • La perspectiva de unas líneas son el elemento inductor para que elementos iguales parezcan de diferentes tamaños, como se ve en el dibujo..

lunes, 28 de marzo de 2011

Aforismos


  • El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar.

  • Los días, que largos. La vida, que corta.

  • No hay camino hacia la libertad, la libertad es el camino.

  • Si callamos hoy, no podemos esperar que otros nos defiendan mañana.

  • Tengo una página en internet, luego existo.

  • Conocer es poder. Ocultar solo es retrasar el desastre. -

  • Muchos dicen que el esfuerzo es cuestión de suerte, pocos dicen que la suerte es cuestión de esfuerzo.

  • ¿Por qué amamos a quien nos ignora e ignoramos a quien nos ama? - Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan cómo estamos, y se esperan a oír la contestación.

  • No me arrepiento de las cosas que he hecho, sino de las que no hice.

domingo, 13 de marzo de 2011

Otra definición de ciencia

La palabra ciencia no ha tenido -ni probablemente tendrá- el mismo significado a lo largo de la historia. Los primeros en hacerla, y en llamarla así, fueron los filósofos, desde el siglo V adC hasta el siglo XIX. Curiosamente, los científicos actuales parecen ser los más atrevidos y creativos a la hora de filosofar, quizás porque la ciencia ha ido acogiendo bajo su concepto y método a muchos de los saberes de aquella. Sin embargo, el concepto de ciencia, lo mismo que no se puede separar de la especulación filosófica primigeniamente, tampoco puede escapar a su relación con la tecnología que le fuera propia en el momento histórico que consideremos. Así pues, aunque los procedimientos teóricos pudieran anteceder a los pragmáticos y técnicos, hasta que éstos últimos no se pusieran de manifiesto en una experiencia concreta, aquellos seguirían sin demostrar. La ciencia actual necesita de pruebas, demostraciones, argumentaciones, experiencias y comprobaciones de distinto grado y nivel para validar su conocimiento.

La definición de ciencia no está caracterizada por un corpus único, sino que se describe como un conjunto de saberes y conocimientos que se estructuran sistemáticamente y que son obtenidos mediante la observación y la inferencia racional de los hechos y acontecimientos.

Filosofía de la ciencia

La filosofía de la ciencia es la rama de la filosofía que tiene por objeto estudiar el saber científico desde un enfoque general y humano; en el sentido de cómo afecta a las personas y cómo componen el conocimiento acumulado, tanto históricamente como en el conjunto socio-cultural de la humanidad. Subsidiariamente, se ocupa de los métodos de investigación y de obtención de datos científicos; por lo que, muchas veces, se usa como sinónimo de epistemología. En el presente estudio abarcamos el significado de "filosofía de la ciencia" en dos direcciones:

- La filosofía de la ciencia como una disciplina independiente de una Teoría General del Conocimiento (gnoseología y epistemología), que pretende aclarar y dilucidar el discurso científico, en una labor de divulgación y de adaptación de los conceptos complejos de la ciencia a la inteligibilidad general del conocimiento.


- La filosofía de la ciencia como una taxonomía de disciplinas y saberes científicos, haciendo hincapié en las particularidades cognoscitivas de cada uno y en las diferencias metodológicas de cómo obtienen el conocimiento. Como tal, agrupamos en esta expresión de referencia, lo que podemos llamar filosofía de las ciencias.

¿ Qué es la ciencia ?

La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados.

La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetivos y accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio de verdad y una corrección permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros.

domingo, 20 de febrero de 2011

Grandes filósofos

Sócrates

- Proyecto Filosófico: Ético - Moral (Estudio del hombre y de su comportamiento)

- No escribió nada

- Creador de la dialéctica y de la mayéutica: “hay que dar a luz a las ideas de las personas”

- Escuela de la dialéctica y la mayéutica

- Su estilo es la ironía y el sarcasmo

- Epistemológicamente: Agnosticismo: no niega ni afirma la existencia de Dios.

- Vs. Los sofistas: (Usaban la retórica, eran demagogos, relativistas, y cobraban)

- Funda la escuela del racionalismo

- Fue condenado por

* Corromper a la juventud

* No creer en los Dioses

* Crear nuevos dioses

- El verdadero sabio era aquel que sabía reconocer que no lo sabía todo

- Pensaba que no era necesario creer en un Dios para hacer el bien y reconocer el mal.

Platón

- Proyecto:

* Ontólogico: Ser o escencias

* Epistemológico: Teoría del saber

* Estético: Belleza

* Ética: Amor y bondad

- Fundador de la Academia

- Teoría de las ideas y de las formas: Todo surge de un mundo perfecto, todo lo que conocemos proviene de un mundo perfecto, somos formas imperfectas de los “moldes” del mundo perfecto. Solo podemos conocer el mundo de las ideas por medio de la razón.

Aristóteles:

- Proyecto: Materialista: Esencias: Lo que define y constotuye un objeto

- Sustancia: Materia

- Accidente: Adjetivos calificativos

- Fundador del Liceo y escuela de los peripatéticos

- Primer filósofo abarcativo

- Ordenador y clasificador

- Sistematizador: Primer gran enciclopedista

- Materialista, cree en la lógica

- Convencido de Dios (el motor inmóvil, contingente, acabado, increado)

- Nacido en Estagira

sábado, 12 de febrero de 2011

Aforismos

  • Mejor encender una vela que maldecir la oscuridad. - Atribuido a Confucio.
  • La duda es uno de los nombres de la inteligencia. - Borges.
  • Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela. - Pitágoras.

domingo, 6 de febrero de 2011

Ramas de la filosofía

Ramas de la Filosofía


Ontología: estudio del ser

Ética: estudio del bien y del mal

Estética: estudio de la belleza

Teología: estudio de la teodicia

Cosmología: estudio del origen de las cosas

Antropología: estudio del hombre

Teleología: estudio de la vida después de la muerte

Epistemología: estudio del saber

Lingüística: estudio de las formas de expresión

Sicología: estudio del comportamiento humano

Metafísica: estudio de lo subjetivo

Lógica: estudio de lo que involucra el sentido común

Teosofía: estudio de Dios y de las cosas en torno a Él

Antroposofía: estudio del hombre y de todo en torno a él.

Sociología: estudio de grupos humanos, su desarrollo, estructura, etc.

Gnoseología: estudio de la naturaleza, el origen, los límites, etc. Del conocimiento.

Pregunta filosófica

¿ Cómo distinguimos lo que está bien de lo que está mal ?

lunes, 6 de diciembre de 2010

Página web de filosofía.

Tiene cosas de filosofía, educación filosófica y el futuro de la filosofía.
http://didacticafilosofia.blogia.com/temas/el-futuro-de-la-filosofia-en-el-sistema-educativo-espanol.php

La filosofía y la educación.

La página: http://www.humanismointegral.com/DOCS_4_Documentacion/6_TEXTOS_BREVES/420_19_FilosofarGilson.html

¿QUÉ ES FILOSOFAR?

Etienne Gilson

Filosofar... es buscar la sabiduría por medio de un esfuerzo consistente de reflexión. Nadie puede filosofar y disfrutar de una vida incompatible con ello. La sabiduría es el conocimiento de los primeros principios y de las primeras causas: conocemos las cosas no como un recuerdo de detalles, sino a través de principios generales.

La filosofía es una ocupación de toda la vida y hay pocos filósofos. Incluso los profesores de filosofía son raramente filósofos, puesto que enseñar filosofía y filosofar no son la misma cosa. Enseñar filosofía asegura la libertad de filosofar con el menor daño a la vida filosófica. Sin embargo, enseñar es actuar, mientras filosofar es contemplar. Por ejemplo, Bergson fue un magnífico profesor, pero lo que enseñaba no tenía nada que ver con su propia filosofía.

Si la filosofía es una ocupación de toda una vida, ¿cómo puede ser enseñada? La respuesta es que los estudiantes vienen a entender con sus propios intelectos, y son sus propios profesores. Aquino, comentando sobre Agustín, observa que los maestros, no obstante que no pueden pensar por nosotros, nos pueden hacer pensar por nosotros mismos, o, al menos, ayudarnos a ello.

Cuando preguntamos de qué manera el profesor nos va a enseñar filosofía, no estamos preocupados con los detalles de la pedagogía filosófica. Hay tantas buenas maneras de enseñar filosofía como buenos profesores de filosofía. Pero, ¿cuál es la mejor manera? Preguntado sobre esto, Descartes recomendó sorpresivamente no su propio trabajo, sino los cursos completos enseñados por los jesuitas. Hay muchos textos introductorios (como, por ejemplo, aquellos que dan una visión general de la filosofía tomista), que son valiosos como guías de los iniciados en el desconocido terreno de la filosofía (como los mapas, que son guías, pero no una completa descripción del territorio).

La mayoría de los iniciados no continuarán con la filosofía, y una explicación superficial será de valor para ellos. Sea que un estudiante continúe o no, no se puede comenzar con la obra de Aquino, puesto que él no era un iniciado escribiendo para iniciados – por eso las introducciones han sido siempre necesarias. Mas, ¿qué hacemos enseguida para aquellos que continúan? Podemos pasar a introducciones más difíciles y a libros más especializados que tratan de problemas específicos. El problema con esta aproximación es que trata a la filosofía como si fuese una ciencia (un cuerpo de conocimientos relativos a un mismo objeto, racionalmente demostrable y, por tanto, comunicable por medio de la enseñanza). Pero incluso en el caso de la ciencia, esta aproximación es apropiada sólo en tanto la ciencia está conformada por resultados previamente adquiridos. Saber de una ciencia no lo convierte a uno en científico. Similarmente, donde la filosofía comienza, las introducciones a la filosofía deben terminar. Se trata de una experiencia nueva, tan radicalmente diferente de lo anterior como ser un gran profesor de literatura inglesa es diferente de ser un Shakespeare. Lo que está en juego aquí no es meramente aprender filosofía, sino llegar a ser un filósofo.

No estoy hablando del nacimiento de un gran genio filosófico; pues no se puede ser creativo sin ser un verdadero filósofo y sí se puede ser un verdadero filósofo sin ser creativo. Las ideas de un verdadero filósofo no son puramente deductivas, pero ellas se funden en un todo orgánico animadas en sí mismas por una vida singular, siendo capaces de asimilar o rechazar el alimento espiritual que se le ofrece, de acuerdo a las leyes de su propio desarrollo interno. Pero una vez nacido, el filósofo tiene todavía que crecer, y necesita ser enseñado por un maestro y compañero durante toda su vida. Tal maestro debe ser un gran filósofo – los que son de oferta muy limitada.

La respuesta es buscar en el pasado, pues, desde el momento que tratamos de filosofía, ¿qué diferencia existe entre el pasado y el presente?. Los problemas filosóficos trascienden el tiempo. Sin embargo, muchos profesores de filosofía se oponen a la historia de la filosofía; el propósito de una educación filosófica, dicen, no es lo que la gente pensaba en el pasado, sino lo que debiéramos pensar ahora; la historia de la filosofía es el cementerio de los filósofos muertos; y enseñar la historia de la filosofía es enseñar un compendio de errores, cuyo estudio dirigirá a los estudiantes hacia el escepticismo filosófico.

Estos críticos tienen razón, en tanto la filosofía es una ciencia ya hecha, que lo es, y los escépticos no tienen nada que hacer enseñando filosofía. Sin embargo, nosotros estamos buscando un maestro que nos guíe en nuestro empeño y, porque fallamos en encontrar uno en el presente, tenemos que mirar al pasado. Encontramos al maestro en Tomás de Aquino. Pero si alguien dice ser un tomista, ¿cómo vamos a saber si realmente lo es? No es suficiente recurrir a un libro sobre Aquino, puesto que hay diferentes interpretaciones. La interpretación debe ser comparada con el texto original. Si se quiere saber si lo que Aquino dice es verdad, se debe saber primero lo que efectivamente él dice, y eso es lo que significa ser un historiador.

A comienzos del siglo XIX, las escuelas francesa debían enseñar la filosofía de Locke, pero “con todas las correcciones necesarias”. Esto no tiene ningún sentido, quienquiera sea el filósofo, puesto que su trabajo es un todo orgánico y negar cualquiera de sus partes es una negación del todo. La filosofía de Aquino estaba supuesto ser una corrección de la de Aristóteles, pero de hecho fue una nueva filosofía. La diferencia entre un libro de texto o curso de lecturas y un tratado filosófico es que este último tiene la unidad orgánica que distingue la auténtica reflexión filosófica. La única manera de probar esto es por medio de la experiencia personal, esto es, una vida dedicada al contacto personal e íntimo con los grandes filósofos.

¿Qué somos, los profesores de filosofía, sino estudiantes más viejos que nuestros propios estudiantes? No podemos ser sus maestros, puesto que no somos maestros. Cuando nuestro trabajo con ellos se haya completado, llevémoslos directamente ante aquel que es nuestro maestro. Enseñémosle, por tanto, a aprender con él, bajo él, y no con nosotros y bajo nosotros. De verdad, todavía podemos ayudarlos, pero no como antes. Nuestra nueva tarea es enseñarles a aprender de uno más grande que nosotros, a leer a Tomás de Aquino, a asimilar su pensamiento, a pensar con él como lo hace un verdadero filósofo...

La meta final de la educación filosófica no es enseñar filosofía, sino formar filósofos hechos y derechos, y es por esto que la historia de la filosofía es un componente esencial. La historia de la filosofía no puede ser el cementerio de los filósofos muertos, porque no hay muerte en filosofía. La fuente del escepticismo no es la historia de la filosofía, sino la ilusión de que las introducciones a la filosofía pueden contener sabiduría.

Es un error pensar de la filosofía como un existente independiente de la mente de los filósofos; de manera que no puede ser capturada en un libro sobre ‘filosofía pura y simple’, independientemente de las filosofías de los individuos. Lo que hace universal a la filosofía es el hecho que todos tenemos idénticos intelectos que son el corazón de nuestra personalidad. Podemos ver las mismas verdades, en el entendido que usamos propiamente el intelecto. La Verdad no es una nube perenne flotando a través de las edades en una cierta estratosfera metafísica.

En el momento mismo que abandonamos el espejismo de una filosofía autosubsistente, nos encontramos rodeados de la amistosa compañía de los filósofos. Aristóteles fue el maestro de Aquino, y su trabajo fue historia de la filosofía. Pero, si nos preguntasen hoy día: ¿Quién es ‘el’ Filósofo?, entusiastamente responderíamos: Tomás de Aquino.